Las vacunas son una de las herramientas más importantes para prevenir enfermedades. Pero, ¿alguna vez se ha preguntado cómo se crean y qué contienen? Aquí se lo explicamos de forma sencilla.

¿Qué contiene una vacuna?
Las vacunas están hechas con componentes cuidadosamente seleccionados que trabajan en conjunto para proteger su organismo.
El principal es el antígeno, que es la sustancia que “enseña” a su sistema inmunológico a reconocer y defenderse de un virus o bacteria.
Este antígeno puede ser:
- Una pequeña parte del microorganismo (como una proteína)
- El virus o bacteria debilitado o inactivado
- O incluso instrucciones genéticas (ADN o ARN) para que su cuerpo produzca esa defensa

Imagen: Organización Mundial de la Salud OMS
Además, las vacunas incluyen otros componentes que garantizan su seguridad y eficacia, como:
- Conservantes (evitan contaminación)
- Estabilizantes (mantienen su efectividad)
- Adyuvantes (refuerzan la respuesta inmune)
- Diluyentes (permiten su correcta preparación antes de aplicarse)
Todos estos ingredientes son sometidos a rigurosas pruebas de seguridad.

Imagen: Organización Mundial de la Salud OMS
¿Cómo funcionan en su cuerpo?
Cuando usted se vacuna, su organismo aprende a reconocer al agente que causa la enfermedad sin que usted tenga que enfermarse.
De esta forma, si en el futuro entra en contacto con el virus o bacteria real, su sistema inmunológico podrá responder y protegerle.
¿Cómo se fabrican las vacunas?
Existen tres formas principales de desarrollar vacunas:
1. Usando el microorganismo completo
Se utiliza el virus o bacteria:
- Inactivado (muerto) o
- Atenuado (debilitado)
Este método se ha utilizado durante décadas en vacunas como la de la gripe o el sarampión.
2. Usando solo una parte del microorganismo
En este caso se emplean fragmentos específicos (subunidades) del virus o bacteria.
Esto permite que su organismo genere protección sin necesidad de utilizar el microorganismo completo, como ocurre en vacunas contra el tétanos o la tosferina.
3. Método genético (ADN o ARN)
En lugar de usar el virus, se utilizan instrucciones genéticas para que su cuerpo produzca una proteína que active la respuesta inmunitaria.
Este es el caso de algunas vacunas modernas, como las de ARN mensajero (ARNm).

Imagen: Organización Mundial de la Salud OMS
Seguridad, ante todo
Cada vacuna pasa por múltiples estudios y pruebas para garantizar que sea:
- Segura
- Eficaz
- De alta calidad
Millones de personas en todo el mundo han sido vacunadas de forma segura gracias a estos procesos.
Las vacunas son el resultado de años de investigación científica y procesos rigurosos. Ya sea utilizando un virus debilitado, una parte de este o instrucciones genéticas, todas tienen el mismo objetivo: entrenar a su sistema inmunológico para protegerle.
Vacunarse no solo cuida su salud, también protege a quienes le rodean.
Revise su cartilla de vacunación y acuda con un especialista para completar su esquema. La prevención comienza con una decisión informada.
Fuente:
Organización Mundial de la Salud OMS
https://www.who.int/es/news-room/feature-stories/detail/how-are-vaccines-developed


